Tips para el cuidado de tu bebé

Si tu bebé está enfermo, ofrécele pequeñas cantidades de líquido. Si estás amamantando, continúa haciéndolo.

Si tu bebé toma leche de fórmula, dale una pequeña cantidad de algún líquido de rehidratación oral o fórmula regular. No diluyas la leche de fórmula del bebé.

Si tu hijo mayor no se siente bien, anímalo a que descanse. Ofrécele alimentos blandos que no contengan azúcar agregada, como panes integrales o galletas saladas, carne magra, yogurt, frutas y verduras.

Tomar mucho líquido también es importante, incluidos los líquidos para la rehidratación oral. Evita los refrescos, el jugo de manzana, los productos lácteos que no sean yogurt y los alimentos azucarados, que pueden empeorar la diarrea.

Evita cualquier cosa que pueda irritar el estómago, como las comidas muy condimentadas, la cafeína, el alcohol y la nicotina.

Prevención 

La buena higiene, como lavarse las manos regularmente, es importante. Sin embargo, la vacunación es la mejor forma de prevenir infecciones por rotavirus.

Vacunación: 

Durante aproximadamente el primer año de vida del niño la vacuna contra el rotavirus proporcionó entre un 85 y un 98 % de protección contra la enfermedad grave y la hospitalización por rotavirus, y entre un 74 y un 87 % de protección contra enfermedades por rotavirus de cualquier intensidad.

A continuación las vacunas disponibles son:

  • La vacuna RotaTeq® (RV5), aprobada en el 2006, se administra en 3 dosis a los 2, 4 y 6 meses de edad.
  • La vacuna Rotarix® (RV1), aprobada en el 2008, se administra en 2 dosis a los 2 y 4 meses de edad.

Rotavirus (un virus temido por los padres).

La enfermedad por rotavirus, es una infección de tipo viral a nivel gastrointestinal, que se caracteriza por vómitos y deposiciones líquidas durante 3 a 8 días. Con frecuencia también está acompañada de fiebre y dolor abdominal. Otros síntomas incluyen pérdida del apetito y deshidratación.

El periodo de incubación de la enfermedad por rotavirus es de aproximadamente 2 días y sigue presente por 10 días después del contagio. Una persona se contagia fácilmente por el contacto de las manos con la boca durante este período, incluso si la persona infectada no tiene síntomas.

Si tienes rotavirus y no te lavas las manos después de ir al baño (o si tu hijo tiene rotavirus y no te lavas las manos después de cambiarle los pañales o ayudarlo a ir al baño), el virus puede pasar a cualquier cosa que toques, como la comida, los juguetes y los utensilios. Si otra persona te toca las manos sucias o toca un objeto contaminado y luego se toca la boca, puede contagiarse con la infección.
El virus puede mantenerse infectante durante meses o años sobre las superficies que no hayan sido desinfectadas. Es posible infectarse con rotavirus más de una vez, aunque estés vacunado. Sin embargo, en general, las infecciones reiteradas son menos graves.